George Best

George Best ( Belfast , 22 de mayo de 1946 – Londres , 25 de noviembre de 2005 ) fue un futbolista nacido en Irlanda del Norte , recordado por su paso por el Manchester United FC , club donde jugó entre los años 1963 y 1974 .

Pelé llegó a decir que él ha sido el mejor futbolista que él ha visto jugar

George Best Foundation - The Official George Best Website

La muerte de George Best ha afectado a todos quienes saben de fútbol pues él fue uno de los más grandes delanteros que ha habido.

Mientras para Maradona Best ha sido su jugador preferido de todos los tiempos, Pelé llegó a decir que él ha sido el mejor futbolista que él ha visto jugar. Best posiblemente haya sido el mejor goleador que haya salido de las islas donde se inventó el balompié.

Belfast, el 22 de Mayo de 1946 vino al mundo George, hijo de un obrero constructor de barcos. Quince años después él fue descubierto por el Manchester United, al cual poco después él ayudaría a llevarle a la gloria.

A sus 17 años entró como profesional de este equipo en cuyas filas jugaría de 1963 a 1974. En los 466 partidos en que se vistió con su camiseta roja él metió 178 goles. Llegó a hacer seis goles en un match contra el Northampton.

Junto a Denis Law y Bobby Charlton él conformaría el famoso triunvirato que llevó al Manchester a ganar la Liga de Campeones Inglresa en 1965 y 1967 y la Copa Europea en 1968. En ese año él fue condecorado como el mejor futbolista europeo.

En 1966 cuando Inglaterra ganó el mundial que se jugó en su casa, Best no estuvo en dicha selección. Reino Unido es una excepción en el balompié mundial. Mientras todos los Estados van a los mundiales con una sola selección que les represente, Reino Unido cuenta con selecciones para los 4 países que la conforman: Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte.

Best proviene de este último lugar. Su natal Irlanda del Norte llegó a ser durante la juventud de este delantero la provincia con mayor violencia inter-étnica en Europa.

Irlanda es la isla que geográficamente está al costada de Bretaña pero que social y políticamente siempre he tendido a estar bajo su poderío. A inicios de los años veintes 26 de los 32 condados de Irlanda empezaron a independizarse de Londres, sin embargo en los seis condados del norte, donde había una leve mayoría de protestantes pro-británicos, el Reino Unido se quedó.

En los años sesentas y setentas, mientras Best daba lo mejor de sus habilidades, Belfast era el centro del conflicto entre los republicanos de origen católico que quieren la reunificación de su isla y los monarquistas protestantes leales a la reina. A inicios de los 1990s cuando visité Irlanda del Norte ésta me recordaba a Lima tan llena entonces de tanquetas, muros y controles militares.

Best no se hizo conocido por su participación en dicho conflicto, aunque si por su rebeldía. Su “look” melenudo le hacía aparecer como el “quinto Beatle”.

Su gran problema fueron el trago y el sexo. El llegó a decir que “en 1969 él renunció a las mujeres y al alcohol. Fueron los peores 20 minutos de su vida.”

Debido a ello él fue sacado del Manchester a sus 28 años de edad y desde entonces pasó por 11 equipos, incluyendo 3 de EEUU.

Ambos vicios acabarían arruinándolo económicamente. Tras haber sido un hombre muy rico y codiciado, acabó enfermo y en la pobreza. Su tragedia es la de muchas celebridades que son víctimas de su gloria pasada.

En Inglés “Gorgeous” significa magnificó y “Best” lo mejor. George Best llegó a ser ambas cosas en el balompié.

 

George Best, derroche de talento

El ex futbolista norirlandés del Manchester United George Best, de 59 años , falleció el 25 de noviembre en una clínica de Londres a causa de una hemorragia interna provocada por su adicción a la bebida, que afectó sus pulmones y otros órganos vitales.

"Gasté mucho dinero en alcohol, mujeres y coches veloces. El resto lo despilfarré", confensó un día cualquiera tras protagonizar alguna de sus hazañas lejos de Old Trafford, que por poner un ejemplo consistían, recordaba el botones de un hotel, en pedir botellas de champán hasta agotar las 20.000 libras que se esparcían por la cama de su lujosa suite, donde también se divertía una conocida ex Miss Universo.

Antes de alcanzar ese estatus de 'popstar', preludio de la enfermedad que acabaría con su vida, Best se convirtió en uno de los mejores jugadores de la historia a pesar de su corta carrera. Ofreció al mundo seis temporadas mágicas en las que marcó 115 goles en 290 partidos , ganó dos ligas inglesas, una Copa de Europa y fue elegido mejor futbolista del continente en 1968.

Desde su debut en 1963, con sólo 17 años, Sir Matt Busby, el técnico más apreciado en la historia del United, se dio cuenta de que un genio había caído en sus manos. Otro Duncan Edwards, muerto tras el trágico accidente de avión en el aeropuerto de Múnich que liquidó a varios jugadores con un futuro casi tan prometedor como el de Best.

Regate mágico

Aquella tarde volvió loco a Graham Williams, un experimentado central del West Bromwich Albion. Años más tarde, el viejo defensa se encontró con su pesadilla y le dijo: "¿Podrías quedarte quieto un momento para poder ver tu cara?". "¿Por qué?, preguntó Best. "Porque hasta ahora lo único que había visto era tu culo desaparecer pegado a la banda".

Williams, como la mayoría, sentía impotencia ante la habilidad de un tipo de apariencia frágil, como Platini, Cruyff, Rivera o Luis Suárez, otros grandes de otros tiempos en los que el músculo no suponía un requisito indispensable para sobrevivir en un terreno de juego. Excelente técnica con ambas piernas , buena colocación, un ojo en el espacio libre y otro en la portería, regate mágico o cambio de ritmo mortal son adjetivos que llenan las crónicas de sus partidos.

Tantas flores recibidas, más aún tras alzar la primera Copa de Europa del Manchester (1968) junto con Bobby Charlton o Dennis Law, convirtieron al chico tímido del Ulster, que tanto se resistió a abandonar las calles de Belfast, en estrella mediática , y como Maradona o Gascoigne, incapaz de asimilar el éxito , inició su programa de autodestrucción, sobre todo a partir de la retirada de Busby, entrenador y padre de aquel grupo de 'diablos rojos'.

En 1974 abandonó el Manchester y durante nueve años deambuló por distintos equipos ingleses y estadounidenses, siempre con una copa en la mano, un acelerador en el pie y mil demonios en la cabeza. Hace cinco años recibió la primera advertencia seria. Demasiado tarde. Ni siquiera el trasplante de hígado al que se sometió logró calmar la ansiedad, la soledad del divorcio; evitar su particular 'Living Las Vegas'. Pelé, uno de sus mayores admiradores, prefiere recordar su imagen en Lisboa, en 1966, la noche en que destrozó (1-5) al Benfica de Eusebio. Al día siguiente, la prensa portuguesa lo bautizó con el apodo que le acompañaría el resto de su vida: el 'Quinto Beatle' .